Carlos Reymán Güera y Julián Mesa

ortegaSeparata, SO9, Suroeste

CARLOS REYMAN y
JULIÁN MESA

¿Le gusta este jardín?
¿Que es suyo?
¡Evite que sus hijos lo destruyan!

El jardín del arte, cuidar y destruir el jardín, la idea del jardín, la idea del arte, atravesar el Edén, paraíso artificial cerrado para muchos, abierto para pocos, meterse en jardines, pisar la hierba; Luis Costillo. La lucha y su envés, la persistencia de la derrota no es más que otra forma de búsqueda, de buscar la luz, pedir más luz contra la muerte, pedir las gafas ante la muerte; Luis Costillo.

Mundo y obra, la verdad del mundo y su mentira, la mentira de la obra y su verdad, un hombre solo trabaja minucioso, sacrificado, en su mundo, en su obra, levanta una herejía, una oración contra la oración, contra el trabajo; Luis Costillo.

La belleza y su injuria, la injuria demoníaca de la belleza perdida por las calles, vagando borracha en el atardecer de los poetas, cruza el centro de la ciudad y en los ojos azul Rimbaud de una muchacha se refleja el vacío; Luis Costillo.

Juventud, caballos y caimanes, humo, la muerte, algunas tardes, de dios, ángeles punk, susurros, el cielo de Berlín penetra el otoño, amar algo, alguna cosa mínimamente en serio, pero qué, canciones de Patti Smith; Luis Costillo.

El traductor del mal, las palabras balbucientes de la sociología con las que pintar un cuadro vulgar que hable definitivamente de nosotros, espantar las sombras políticas de mayo y el adelanto de las elecciones, el adoquinado de las buenas intenciones con que cubren el mar oculto, el invierno, la celda de la cárcel que nos habita; Luis Costillo.

Todas las palabras, el dibujo de cada palabra, su rastro, su rostro, su trazo, su huella borrada, versos de un condenado a muerte, cartas de 1984 que ahora llegan con acuse de recibo, bienvenido al fuego, querido Fahrenheit, comienza el largo viaje hacia la noche, el discurso del robot habla del presente de las distopías presentes, arden las palabras, todas las palabras y ninguna, bajo un mismo volcán; Luis Costillo.

La sociedad de consumo consumida, consumada, contumaz, el planeta futuro del apocalipsis y unos grandes almacenes, las bellas normas del arte de urbanidad y urbanismo, viernes de gentrificación, sol de los lunes, el subgénero comercial de la guerra o tratado de libre comercio, el costumbrismo de la norma impuesta, la tradición de la imposición... un libro de artista es una visible bomba oculta; Luis Costillo.

Los procesados y los metamorfoseados, los cegados de irrealidad y memoria, los ejecutados contrarios al bando, los expedicionarios del bien bebedores de absenta, los monos desnudos cada día más replicantes, nosotros, los sumergidos en el espejo, náufragos de una música que aún quiere hablarnos; Luis Costillo